Más de 130 hectáreas afectadas por Adam en Almería

COAG Almería reclama a la Consejería de Agricultura ayudas excepcionales y directas para recuperar la capacidad productiva de las explotaciones y exige a la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente un plan de prevención de avenidas e inundaciones en cauces y ramblas
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La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) de Almería ha elevado a 130 hectáreas los daños iniciales constatados en explotaciones agrícolas del Poniente almeriense a causa de la DANA Adam, con especial incidencia en Santa María del Águila y Las Norias, en el municipio de El Ejido, y con afecciones también en puntos de Dalías y Berja. La organización agraria exige a la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural la articulación inmediata de ayudas excepcionales y directas para restaurar la capacidad productiva de las fincas afectadas, y reclama a la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul un plan de prevención de avenidas e inundaciones en cauces y ramblas.

La DANA Adam

Llega cuando el sector agrario almeriense aún no ha cerrado del todo las heridas de episodios anteriores. Tras la DANA de finales de octubre de 2024, que dañó más de 5.000 hectáreas de invernaderos en El Ejido y su comarca, un temporal a comienzos de enero de 2026 dejó en la provincia unas 2.000 hectáreas de cultivos extensivos afectadas y alrededor de 40 hectáreas de invernaderos dañadas. En febrero, la borrasca Oriana arrancó cubiertas y ventanas en explotaciones del norte de El Ejido, provocando pérdidas en plena campaña productiva. La repetición de estos eventos en menos de dos años confirma que la crisis climática está alterando el patrón de riesgos al que se enfrenta la agricultura almeriense, poniendo de manifiesto la vulnerabilidad de parte del campo almeriense frente a los episodios de lluvias torrenciales y otras adversidades climáticas.

COAG ha advertido anteriormente sobre las consecuencias económicas que el cambio climático puede tener para el campo almeriense. En una información publicada en su web en 2023, la organización estimó que sus efectos podrían provocar pérdidas de 1.280 millones de euros para la agricultura de la provincia durante el periodo 2023-2030. Entre los riesgos señalados figuraban el aumento del estrés hídrico, la mayor evapotranspiración, la erosión y la concentración de precipitaciones intensas en determinados periodos.

Estos riesgos deben analizarse desde una perspectiva de adaptación a largo plazo pues el calentamiento global puede favorecer episodios de precipitación extrema en determinadas condiciones y agravar sus consecuencias. Por ello, la planificación hidráulica, la protección de las explotaciones y la adaptación de las infraestructuras deben ocupar un lugar central en las políticas públicas.

Para COAG Almería, la respuesta no puede limitarse a indemnizar los daños una vez producidos. Es necesario avanzar en medidas legislativas y presupuestarias que refuercen la prevención y garanticen una actuación coordinada.

Impacto en el corazón productivo de la provincia

La DANA Adam descargó el sábado 17 de octubre lluvias de gran intensidad sobre el Poniente almeriense. Según los datos provisionales manejados por el Área de Agricultura y Medio Ambiente del Ayuntamiento de El Ejido, el episodio dejó alrededor de 70 litros por metro cuadrado en aproximadamente dos horas y afectó inicialmente a unas 100 hectáreas de invernaderos, con daños valorados en más de cinco millones de euros en el conjunto del municipio, de los cuales cerca de 3,9 millones afectan directamente a explotaciones agrícolas.

COAG Almería, tras los primeros recorridos y contactos con agricultores y agricultoras de la comarca, eleva la estimación de superficie dañada a 130 hectáreas, una cifra provisional que puede incrementarse a medida que se complete la evaluación sobre el terreno. El epicentro de los daños se sitúa en Santa María del Águila y Las Norias, donde las escorrentías procedentes de las zonas altas han desbordado cauces y ramblas, arrastrando tierra, piedras y sedimentos hacia las explotaciones.

Los efectos sobre las fincas incluyen anegamientos parciales y totales, entrada de agua y lodos en los invernaderos, rotura de bandas y elementos constructivos, daños en muros de contención y deterioro de caminos rurales y accesos a las explotaciones. En algunos puntos, la fuerza del agua ha provocado roturas estructurales y la pérdida de cultivos recién plantados, justo al inicio de la campaña de invierno. Así, más allá del daño físico inmediato, la organización advierte de que el exceso de humedad en el sustrato y en el entorno de las raíces eleva el riesgo de asfixia radicular, putrefacción y proliferación de hongos. Este escenario puede obligar a arrancar plantas y comprometer la producción de toda la campaña.

Plan de Prevención y Ayudas excepcionales, directas y ágiles

COAG Almería trasladará formalmente a la Consejería de Agricultura la necesidad de habilitar ayudas excepcionales y directas para los agricultores y agricultoras afectados por la DANA Adam. La organización considera que las ayudas deben estar diseñadas para recuperar el potencial productivo de las explotaciones, no solo para compensar parcialmente los daños materiales.

La segunda demanda se dirige a la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul: la elaboración y ejecución de un plan de prevención de avenidas e inundaciones en cauces y ramblas del Poniente almeriense. La limpieza, el acondicionamiento, el mantenimiento y la planificación hidráulica de estos espacios deben convertirse en una política permanente, con inversión pública suficiente y coordinación entre administraciones.

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El episodio de Adam ha vuelto a mostrar que las ramblas y cauces en el entorno agrario no pueden absorber, en su estado actual, los volúmenes de agua generados por lluvias intensas. En Santa María del Águila, las escorrentías procedentes de las zonas elevadas han desbordado los cauces y han terminado irrumpiendo en invernaderos y núcleos de población.

La Junta de Andalucía destinó en febrero de 2026 dos millones de euros a la rehabilitación de cinco ramblas del río Almanzora, una actuación que la propia Administración vinculó al incremento de episodios extremos como la DANA de septiembre de 2019 y las lluvias del otoño de 2024, causantes de erosión, desbordamientos y pérdida de suelo fértil. Esta lógica preventiva debe extenderse con urgencia a los cauces y ramblas de toda la provincia.

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