La compañía Syngenta ha registrado durante la última campaña un crecimiento significativo en la adopción de sus portainjertos con resistencia intermedia al virus del rugoso del tomate (ToBRFV), hasta el punto de multiplicar por dos su cuota de mercado en el sureste de España. Actualmente hay varios millones de portainjertos de la compañía en el campo español, concentrados principalmente en Almería, Murcia y la costa de Granada. Así lo confirma Rafael Salinas, especialista de producto para tomate en Syngenta España, quien destaca que la aceptación en el campo durante esta campaña ha sido “muy positiva”.
Vigor sin exceso vegetativo
Salinas señala dos razones principales. La primera, el valor agronómico. Kronosor y Fervour son portainjertos vigorosos pero no excesivamente vegetativos, una cualidad que ha resultado especialmente relevante en un invierno extraordinariamente lluvioso, el más húmedo de los últimos 15 años en la zona. El exceso de vegetación genera pérdida de luz, problemas de coloración y mayor incidencia de enfermedades, riesgos que estos portainjertos minimizan al mantener un volumen foliar equilibrado con actividad fotosintética adecuada.
La raíz, primer escudo frente al virus
La segunda razón es la resistencia intermedia al ToBRFV. Al ser un virus sistémico, el rugoso puede desplazarse desde las partes aéreas de la planta hacia la raíz, convirtiéndola en un reservorio que amplifica la multiplicación viral, reduce el desarrollo radicular y merma el vigor del cultivo. La protección en la raíz limita la carga viral total y reduce la expresión de síntomas. Fervour añade además resistencia a Fusarium oxysporum raza 2 (gen Fol 3), una patología que, aunque no está oficialmente declarada en España, aparece de forma creciente en zonas con altas temperaturas, provocando el colapso de plantaciones incluso injertadas sobre portainjertos convencionales.
Una gama para cada tipo de finca
Syngenta completa su oferta con Honour y Armour, portainjertos de vigor medio indicados para condiciones menos estresantes: fincas con baja presión de virus, temperaturas relativamente altas y menor necesidad de forzar el ciclo. Son también la opción preferida cuando el productor busca un plus de calidad en sabor.
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La compañía mantiene activo su programa de mejora, trabajando en resistencias a estrés biótico y abiótico (temperatura, salinidad, frío) dado que los portainjertos también contribuyen a alargar los ciclos productivos en condiciones adversas, objetivo central para la rentabilidad del agricultor. “Hoy no concibo marcha atrás. En tomate, no solo en España, sino en Italia, Marruecos, USA, México… el portainjerto está totalmente implementado”.
Corseo y Altariel, apuestas varietales
En el plano varietal, una de las últimas novedades de Syngenta es Corseo, que ha respondido de forma sólida en un invierno duro, aportando ramilletes dobles, alta productividad, buen calibre y consistencia.
Para 2026/27, lanzan Altariel (TIPL 24-M444), asurcado para recolección en pintón, que se presenta como una de las primeras variedades de esta tipología con resistencia intermedia al rugoso. Con frutos de hasta 250 gramos en calibre GG en condiciones normales, Altariel destaca por su alto cuaje incluso en invierno, su excelente firmeza y poscosecha y su tolerancia muy elevada a la salinidad: la planta mantiene el crecimiento y el engorde del fruto sin problemas de peseta, lo que la hace especialmente apta para zonas con agua de baja calidad. La variedad ya está disponible.























































