Una nueva amenaza avanza por el litoral mediterráneo

La citricultura mediterránea suma una nueva preocupación fitosanitaria. El cotonet de la adelfa está ampliando su presencia en el arco citrícola levantino y ya se ha detectado con mayor frecuencia en parcelas de mandarina, limón y naranja de zonas como Murcia, Valencia y Castellón
COTONET-DE-LA-ADELFA

Aunque esta plaga no provoca daños tan graves como el cotonet de Sudáfrica, su expansión progresiva obliga a mantener una vigilancia activa en las zonas productoras. La dificultad para distinguirla a simple vista de otros cotonets hace que la detección temprana sea clave para evitar que los focos se consoliden.

Una plaga que exige seguimiento

El cotonet de la adelfa puede instalarse en los cítricos y avanzar de una parcela a otra, especialmente a través del movimiento de cajas de recolección, maquinaria, material vegetal o plantas. Por ello, los técnicos recomiendan extremar la higiene en todos los procesos vinculados a la recolección y manipulación.

Uno de los signos que puede alertar de su presencia es la deformación o pinzamiento de las hojas jóvenes, un síntoma que puede aparecer incluso cuando la población de la plaga todavía es baja. En fases más avanzadas, también puede afectar a los frutos, provocando deformaciones o depreciación comercial.

Mandarina, limón y naranja, los cultivos más vigilados

En el contexto español, esta plaga se está observando principalmente en mandarinos, limoneros y naranjos. Su presencia preocupa especialmente porque el litoral mediterráneo concentra buena parte de la producción citrícola europea y reúne condiciones favorables para el desarrollo de este tipo de insectos.

Además, la plaga puede verse favorecida por la presencia de hormigas, que protegen las colonias y facilitan su expansión. Por este motivo, el control de las hormigas y la observación frecuente de brotes, frutos jóvenes y zonas protegidas del árbol son medidas importantes dentro de la estrategia de vigilancia.

Prevención antes que tratamientos

Los expertos insisten en que la mejor respuesta pasa por actuar de forma preventiva. La limpieza de cajas, maquinaria y herramientas entre parcelas es una de las medidas más importantes para reducir el riesgo de dispersión.

También se recomienda revisar los árboles durante los momentos de brotación, mantener una buena ventilación mediante podas adecuadas y reforzar el papel del control biológico, especialmente en parcelas donde se trabaja con estrategias de gestión integrada de plagas.

NOTICIA RELACIONADA: Nuevo cotonet en la Comunidad Valenciana

En caso de sospecha, se aconseja comunicar la posible presencia del cotonet a los Servicios de Sanidad Vegetal de cada comunidad autónoma. Esta información resulta clave para actualizar el mapa de distribución y mejorar la respuesta frente a nuevos focos.

Una alerta para actuar a tiempo

El cotonet de la adelfa no está considerado actualmente como una plaga de cuarentena en la Unión Europea, pero sí se encuentra bajo seguimiento. Su expansión en el arco citrícola español demuestra la necesidad de reforzar la vigilancia y la coordinación entre agricultores, técnicos, administraciones y centros de investigación.

La prioridad ahora es evitar que esta plaga se consolide en las principales zonas citrícolas. Para ello, será fundamental combinar detección temprana, higiene en campo, control biológico y comunicación rápida de los focos detectados.

La experiencia con otras plagas recientes demuestra que actuar pronto puede marcar la diferencia entre un problema localizado y una amenaza extendida para el conjunto del sector citrícola.

Fuente: Plataforma Tierra | Cajamar

TE PODRÍA INTERESAR

Newsletter fruittoday

Cada miércoles en tu email las noticias más destacadas de la semana hortofrutícola