Amela®, punto de inflexión del tomate

La especialidad de Granada La Palma va camino de convertirse en un nuevo hito en la historia del sector

Hablar de la cooperativa Granada La Palma es sinónimo de tomate y especialización. El sabor está en su ADN. Su buen hacer está ampliamente reconocido, y se respalda con hitos como el que llevaron a cabo hace 30 años, cuando introdujeron el cherry en el mercado del tomate en una época en la que prácticamente era desconocido y el estándar era el larga vida. Con mucho acierto identificaron una variedad idónea, “todoterreno y con sabor”, Josefina, y consiguieron producirla de forma masiva los 12 meses y posicionarla primero en Reino Unido y luego en el resto de Europa. Con el paso de los años, han ido sumando referencias y se han especializado en la producción de minivegetales y otros productos, siempre con una máxima: el sabor.

Ahora vuelven a marcar un punto de inflexión en la línea de la historia de su empresa con un producto llamado a revolucionar el mercado de las especialidades: Amela. Fruto de la fusión del conocimiento entre los agentes de toda la cadena (desde la semilla al retail), constituye uno de sus proyectos más ambiciosos.

Para ponerlo en marcha han creado una Joint Venture, Sun Farmer Iberica, empresa mixta hispanojaponesa, a la que han dedicado 6 años y una gran inversión de futuro.  Y es que producir Amela no es simple. Lleva detrás un complejo know-how de más de dos décadas adquirido por el promotor original de la idea, Masa Inayoshi, presidente y fundador de Amela, que hoy es un tomate de gran prestigio, líder del mercado gourmet en Japón.

Fruit Today pudo entrar en el ‘templo’ donde se cultiva un tomate que requiere de grandes dosis de cuidados, mimo y dedicación. Un espacio que parece transportar al visitante directamente al país nipón, ya que su sistema de cultivo poco (o nada) tiene que ver con los que se ven en España, y cada detalle, incluso alguno que pudiera parecer nimio como unas tijeras, es de origen japonés. En el centro de todo está Mido Keisuke, “el mejor productor de Amela”, venido desde Japón para poner a punto el proyecto en España. Él se encarga de monitorizar un complejo sistema automatizado de control de todo tipo de parámetros (agua, temperatura, humedad…) para lograr las condiciones idóneas y poder tener producción los 12 meses con un tomate de cualidades excepcionales.

Realmente único

En Japón el tomate rosa ha sido tradicionalmente el de mayor consumo. Inayoshi comenzó a indagar para encontrar otro camino y dio con Amela. “Tiene un sabor que se diferencia al 200% de cualquier otra tipología”, asegura Carmelo Salguero, director comercial de La Palma. El nombre, Amela, ya da una pista: “en el dialecto japonés de Shizuoka significa Dulce”. Pero no es solo dulce, tiene un equilibrio perfecto con otros componentes (ácido málico, cítrico…), y un intenso aroma y textura agradable que hacen de cada bocado una experiencia sensorial muy placentera y distinta. Esto solo es posible con “un sistema de producción a base de sacrificio de kilos” que redunda en una excelencia de sabor.

Cada tomate comercializado bajo la marca Amela es una pequeña ‘joya’. Y como tal se presenta en packagings de diseño cuidado y respetuosos con el medio ambiente, con tarrinas de 160g, 280g y 350g, en cajas de 1 kg y 2,4 kg o al peso. En España está disponible en la sección de frescos y el supermercado online de El Corte Inglés, y fuera de nuestras fronteras, en Coop Suiza. “De momento tenemos una producción a escala más reducida, y el año que viene la idea es duplicar la superficie”.

Los días 22 y 23 de octubre en su stand de Fruit Attraction (9D06) los visitantes podrán constatar las bondades de Amela a través de catas y showcooking a cargo de la chef hispanojaponesa Naumi Uemura. No se pierdan esta fusión de culturas, saber y sabor.

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