Optimismo “condicionado”

Por Cirilo Arnandis, Presidente del Consejo de Frutas y Hortalizas de Cooperativas Agro-alimentarias de España

Las Cooperativas europeas en defensa del Régimen de Ayudas Comunitarias  ante la Reforma de la PAC

En noviembre, la Comisión Europea abrió la discusión sobre la PAC post 2020 con su Comunicación “El futuro de la alimentación y de la agricultura”. El documento hace una declaración de principios “en pos de una política agrícola común, flexible, equitativa y sostenible”. Una discusión que quedará marcada por las perspectivas financieras (presupuesto “post-Brexit”), el nuevo orden de prioridades en la construcción europea (migración, defensa, seguridad…) y por otros más prácticos, como la reducción de recursos de la DG Agri. Un debate que, por cierto, inicia una Comisión y un Parlamento que no lo culminarán, porque si la reforma se retrasa se cerrará en la siguiente legislatura.

La Comunicación enuncia algunos objetivos, pero permite una primera valoración antes de que la Comisión lance su propuesta normativa. La preocupación más profunda es la reducción del presupuesto debido al “Brexit”.

También existe el riesgo de desmantelamiento o nacionalización de la PAC y de debilitamiento del funcionamiento del mercado único, si –como apunta la Comunicación- fueran los Estados miembro (¿o las regiones?) quienes, “agraciados”  con una mayor subsidiariedad, eligieran, cada uno para su territorio, el tipo de medidas financiables, dentro de unos “parámetros básicos”  comunitarios.

La declaración de la Comisión a favor del mantenimiento de los pagos directos ha tranquilizado a muchos, pero esta premisa hipoteca la posibilidad de implantar otro tipo de instrumentos, como por ejemplo, el establecimiento de un sistema de gestión de crisis grave.

La Comunicación habla, del refuerzo del “papel y el funcionamiento eficaz de las Organizaciones de Productores” para mejorar la “posición negociadora de los productores en la cadena de valor”, “reducir sus costes y aumentar su competitividad de modo que mejoren la recompensa en el mercado”. La figura de OP, nacida en el seno de  la “OCM de Frutas y Hortalizas” llegó a otras producciones desvirtuada hasta convertirse en “entidades representativas o instrumentales” en vez de en entidades empresariales de comercialización, (las únicas útiles para los agricultores…).

Más coincidencias. La Comisión habla de una PAC más orientada a “estimular las inversiones” y de un “presupuesto centrado en resultados”. Desde hace 20 años, el régimen de ayudas comunitarias es un sistema finalista y orientado a resultados.

Habla la Comisión de dar más protagonismo a los Estados miembro para aplicar la PAC. Desde hace años, la “OCMFH” se apoya en “Estrategias Nacionales” que diseñan cada Estado miembro, lo cual, por cierto, no ha simplificado la carga burocrática. Sin embargo, cuando la Comisión otorga más autonomía a los Estados miembro, pero se reserva la “última palabra”, la inseguridad jurídica complica la gestión.

Si hablamos, de gasto, nuestro sistema de ayudas es cofinanciado por los productores (lo cual supone la mejor garantía de eficacia) y consume una partida presupuestaria ínfima si se compara con su aportación a la producción final agraria.

Por todo ello, si las futuras propuestas normativas de PAC post 2020 fueran fieles a la Comunicación de la Comisión (y dejando aparte -también yo-, el futuro del presupuesto de la PAC), sería más bien optimista: las ayudas comunitarias a las frutas y hortalizas, basadas en los PO deberían mantenerse. Insisto, se trata de un optimismo “condicionado”, considerando que la revisión del presupuesto de la PAC no haga estragos.

Además de aportar “valor añadido europeo”, se trata de un sistema de ayudas bien adaptado a nuestras cooperativas. En este contexto, las organizaciones representativas de las cooperativas del sector y de la mayoría de las OP europeas, hemos fijado una posición conjunta sobre el futuro del “Régimen de ayudas FH”. Bajo el título “Mantener, mejorar y asegurar el régimen de ayudas comunitarias al sector de las frutas y hortalizas”, consideramos que esta herramienta es la que mejor se adapta a las necesidades del sector. Así, pedimos preservar una definición específica y empresarial de las OPFH, basada en la función comercial de las mismas, así como mantener la obligación de que éstas cuenten con los medios apropiados a sus objetivos. Pedimos también que se continúe apoyando, la financiación de los Programas Operativos de esas OPFH, con una ayuda finalista, proporcional al  VPC, contenida en el primer pilar y cofinanciada por un presupuesto suficiente.

Entre las propuestas de mejora figuran: mejorar la financiación de los PO de las OP que más contribuyan a la concentración de la oferta (por ejemplo, las que alcancen un determinado tamaño, o que progresan en dimensión o que sean fruto de procesos de integraciones; mejorar la elegibilidad de determinadas acciones; flexibilizar la medida de PGC y en particular mejorar la distribución gratuita; establecer un nivel mínimo de reconocimiento a nivel comunitario; simplificar, desburocratizar, dar coherencia y seguridad jurídica a los sistemas de control y de auditorías.

Soy optimista. Optimista “condicionado”.

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