La presidenta de la Comisión Europea situó la inteligencia artificial entre los principales retos estratégicos para la economía europea durante su discurso sobre el Estado de la Unión, pronunciado el 16 de septiembre ante el Parlamento Europeo.
Para Von der Leyen, la oportunidad de Europa no pasa únicamente por competir en el desarrollo de los modelos más avanzados, sino por trasladar la tecnología a sectores en los que la UE dispone de una industria consolidada y grandes cantidades de datos.
La presidenta puso expresamente como ejemplo la agricultura de precisión y señaló que la Comisión se centrará en cinco ámbitos de alto valor: salud, transporte, agroalimentación, fabricación avanzada y defensa y espacio.
De la pantalla al campo
El planteamiento de Bruselas pasa por acelerar la incorporación de la inteligencia artificial a actividades productivas y convertirla en una herramienta capaz de mejorar la toma de decisiones y la productividad.
En el caso agroalimentario, esta orientación abre la puerta a un mayor desarrollo de aplicaciones vinculadas, entre otros ámbitos, a la agricultura de precisión y al aprovechamiento de datos sectoriales.
Von der Leyen defendió que Europa puede obtener una parte importante del valor generado por esta tecnología mediante su aplicación a la economía, aunque no lidere necesariamente el desarrollo de todos los modelos de frontera.
“La clave reside en crear el valor que la IA aún no ha aportado: llevar la IA de la pantalla a la economía y la sociedad reales”, afirmó durante su intervención.
Nuevas iniciativas en noviembre
La Comisión Europea prepara para noviembre de 2026 un paquete de iniciativas dirigido específicamente a estos cinco sectores.
Von der Leyen no detalló todavía las medidas, aunque anunció que la Comisión pretende implicar en este proceso a Estados miembros, eurodiputados, empresas y emprendedores.
Bruselas también quiere reforzar su capacidad de computación y desarrollar nuevas fórmulas para movilizar financiación pública y privada hacia start-ups y empresas europeas vinculadas a la inteligencia artificial.
La apuesta llega en un momento de rápido crecimiento de la adopción empresarial de estas tecnologías.
Según Eurostat, el 20% de las empresas de la UE con al menos diez trabajadores utilizó alguna tecnología de inteligencia artificial en 2025, frente al 13,5% registrado un año antes.
La implantación varía de forma significativa según el tamaño de las compañías. En 2025, la IA era utilizada por el 55% de las grandes empresas, el 30,4% de las medianas y el 17% de las pequeñas.
El reto de la Comisión será ahora extender esa adopción hacia sectores productivos en los que la digitalización puede tener efectos directos sobre eficiencia, competitividad y capacidad de decisión.
Más IA, pero con salvaguardas
El impulso de la tecnología irá acompañado, según la presidenta de la Comisión, de medidas dirigidas a gestionar sus riesgos.
Von der Leyen destacó los posibles problemas vinculados a los modelos de IA más avanzados, especialmente en materia de ciberseguridad, y situó la Ley de Inteligencia Artificial de la UE como uno de los instrumentos destinados a establecer salvaguardas para su desarrollo y utilización.
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La estrategia defendida por Bruselas pretende, por tanto, combinar una mayor implantación de la IA en la economía con un marco de seguridad y supervisión.
Para el sector agroalimentario, noviembre será la próxima fecha clave, cuando la Comisión concrete qué medidas pondrá en marcha para acelerar el uso de la inteligencia artificial en uno de los ámbitos que ha identificado como prioritarios.



















































