El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) contabilizó el año pasado el cultivo de 23.100 hectáreas de sandía (21.500 en 2024) y 17.500 hectáreas de melones (16.700 en 2024), una superficie que se repartió principalmente por tres comunidades autónomas: Andalucía, Murcia y Castilla-La Mancha.
España produjo en ellas 1,31 millones de toneladas de sandías (1,22 millones en 2024) y 642.100 toneladas de melones (594.000 en 2024).
Los primeros cortes siempre se producen en el sur y tienen su pistoletazo de salida con la presentación, este año el pasado 14 de abril, de la campaña «La primera sandía de Europa», impulsada por la Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de Almería, (Coexphal).
El impacto de las borrascas
Desde Almería, según ha comentado a Efeagro el secretario provincial de COAG, Andrés Góngora, el tren de borrascas hizo que muchos agricultores desecharan más ciclos de verduras en los invernaderos y se pasara directamente a cultivar sandía y melón, con el consecuente aumento de su superficie respecto a 2025.
Ha calculado que el crecimiento de la superficie de sandía extratemprana en invernadero, que es la que ya se está cosechando, se ha situado entre el 5 % y el 6 %; a esta hay que sumar la que se cultiva al aire libre, que todavía está en la fase de trasplante de plantones en el campo y que se recogerá para julio.
«Los precios, por ahora, son interesantes», ha afirmado, y «la campaña está yendo razonablemente bien». Según el MAPA, la última cotización media nacional en origen de la sandía (semana 18, del 27 de abril al 3 de mayo) se situaba en 99,67 céntimos el kilo, un 18,65 % más que en la misma semana de 2025 (84 cént./kg).
El melón -ha explicado- «siempre va un par de semanas de retraso» respecto a la de la sandía y cada vez se enfoca más a la variedad de piel de sapo, en detrimento de otros más pequeños y dulces como el cantaloup o el galia, que son muy demandados en Francia y cuya producción se ha ampliado en Marruecos.
Menos competencia de países terceros
El presidente de la sectorial de sandía y melón de la Asociación de Productores-Exportadores de frutas y hortalizas de la Región de Murcia (Proexport), José Cánovas, también ha apuntado a Efeagro que la campaña «ha empezado bastante bien», en gran medida porque «el mercado está vacío de envíos de ultramar».
Cánovas ha informado de que en la región este año se prevé «más o menos las mismas hectáreas que en la temporada pasada» y que, de nuevo, la campaña fuerte comenzará en junio, con las producciones en «campo abierto», en las que cada vez se utiliza más el método del «tunelillo» de plástico para proteger las matas.
Ha explicado que en 2025 la campaña fue «muy dura» en julio y agosto de 2025 porque se solapó la producción de muchas hectáreas en Murcia y Castilla-La Mancha a causa de la meteorología.
Cánovas, que ha avanzado que a finales de mayo tienen previsto evaluar la subida de los costes por la subida de los insumos a raíz de la guerra en Oriente Medio, espera que con la entrada en vigor del acuerdo con Mercosur no amplíe la entrada de melón de Brasil, que el año pasado comenzó a exportar a la Unión Europea a primeros de septiembre, cuando España estaba aún con su campaña.
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El presidente de la Interprofesional de Melón y Sandía de Castilla-La Mancha, José Ángel Serrano, ha calificado la campaña de 2025 como «una de las peores de los últimos 20 años, con precios ruinosos, por debajo de los costes de producción» a causa de «varios detonantes».
Entre ellos ha mencionado que llovió tarde, en abril y mayo, lo que retrasó las plantaciones en Andalucía, «e hizo que se juntaran con las nuestras»; en junio las temperaturas alcanzaron hasta los 42 grados centígrados, lo que hizo que se adelantara la cosecha y esta se solapara, por ejemplo, con la valenciana.
Este panorama se complicó con las mayores entradas de producciones desde Turquía y de melón tardío de Marruecos, lo que hizo que «sobrara cerca del 30 % de la producción de melón y del 35 % de sandías».
Según el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), en 2025 se retiraron del mercado cerca de 4 millones de kilos de sandía y otros 2 millones de melón que fueron destinados principalmente bien a consumo de ganado o a su distribución gratuita a través de los bancos de alimentos.
Tras un año para olvidar, «hemos recuperado el ánimo» con la lluvia que han dejado ya los acuíferos llenos, por lo que las previsiones pasan porque se «mantenga la superficie de cultivo en Castilla-
La Mancha», pese a los estragos económicos que han soportado muchos productores por la evolución del campaña 2025.
Sandías de carne naranja
La cooperativa hortofrutícola de segundo grado Anecoop, una de los mayores operadores de sandía y melón españoles, ha apostado este año por la sandía de carne naranja, de la que este año inaugura campaña comercial con una producción de alrededor de 500 toneladas que producen tres de sus socios en las provincias de Almería y Valencia.
Anecoop, que exporta cerca del 75 % de las sandías y melones de sus cooperativistas, principalmente a otros países comunitarios, ha considerado que «la campaña ha comenzado con poca oferta, precios altos en origen y algo de competencia de otros países que todavía está presente en los mercados».






















































