La sequía golpea las hortalizas de Bretaña

Las olas de calor que afectan a Francia desde el mes de junio están teniendo un fuerte impacto sobre los productores hortícolas de Bretaña. Según las primeras estimaciones de Prince de Bretagne, las pérdidas oscilan entre el 15% y el 100%, dependiendo del cultivo y del acceso al riego, mientras que los efectos de la sequía amenazan también las próximas cosechas de otoño e invierno
BRETAÑA-FRANCIA-SEQUÍA

Pérdidas generalizadas en los cultivos

La falta de lluvias y las altas temperaturas han agravado el déficit hídrico desde junio. Incluso el riego en campo abierto, poco habitual en la región, no siempre resulta suficiente para compensar el estrés que sufren los cultivos.

“Cada día que pasa supone más pérdidas de hortalizas para los productores de Prince de Bretagne, y todos los cultivos están afectados, especialmente aquellos que no cuentan con riego”, advierte Marc Kerangueven, presidente de AOP Cerafel y productor de Prince de Bretagne.

En detalle, las pérdidas se estiman entre el 50% y el 100% en alcachofa y en torno al 60% en brócoli. En coliflor, los productores apuntan a pérdidas de alrededor del 20% en los cultivos actuales, que pueden alcanzar el 100% en parcelas sin riego.

La pérdida de plantas jóvenes amenaza además los volúmenes previstos para otoño e invierno. En el caso del coco de Paimpol y la col repollo, los rendimientos podrían reducirse un 50%, mientras que las pérdidas en guisante superan el 40%. En calabacín, los volúmenes caen un 25%.

Cebollas, puerros y hortalizas bajo cubierta también sufren

Las pérdidas se sitúan en torno al 25% en chalota tradicional y entre el 30% y el 35% en cebolla. Las variedades de lechuga registran una reducción media del rendimiento del 35%, con pérdidas que pueden alcanzar el 50% en lechuga arrepollada.

Otros cultivos también están sufriendo las consecuencias de la sequía. Las pérdidas se estiman entre el 15% y el 40% en achicoria ecológica, en torno al 20% en achicoria convencional, entre el 15% y el 20% en champiñón, y entre el 10% y el 30% en calabaza y puerro, en función del acceso al agua.

En minihortalizas, las pérdidas pueden llegar al 100% en mini zanahorias, con una media estimada del 30% para el conjunto de la gama. Las primeras plantaciones de romanesco también se han visto muy afectadas, con plantas que tienen dificultades para recuperarse y pérdidas que podrían alcanzar el 100%.

Las hortalizas antiguas atraviesan igualmente importantes dificultades, en especial la chirivía, con pérdidas de entre el 15% y el 90% y una calidad y calibres muy variables. Bajo cubierta, pese al uso de riego por goteo, cultivos como tomate, fresa, pimiento y pepino también registran pérdidas significativas tanto en rendimiento como en calidad.

“Habrá que aprender a almacenar el agua de lluvia del invierno”

Prince de Bretagne alerta de que solo el 20% de los productores hortícolas dispone de equipamiento de riego, una situación que, según la organización, deja al sector con escasa capacidad para afrontar episodios climáticos extremos como los actuales.

Los productores reclaman que la gestión del agua se convierta en una prioridad nacional. En concreto, piden acelerar las decisiones sobre almacenamiento de agua en invierno, asegurar los permisos de riego y apoyar las inversiones hídricas necesarias para la supervivencia de las explotaciones.

“Habrá que aprender a almacenar el agua de lluvia del invierno”, subraya Marc Kerangueven, quien recuerda que Bretaña cuenta con una elevada pluviometría anual, pero necesita conservar mejor ese recurso para hacer frente a olas de calor inéditas en la región.

Al mismo tiempo, los productores trabajan desde hace años en el desarrollo de variedades más resistentes al estrés hídrico, en colaboración con la Organisation Bretonne de Sélection y mediante ensayos en las estaciones experimentales CATE y Terre d’Essais.

Más flexibilidad por parte de la distribución

Más allá de la caída de rendimientos, Prince de Bretagne advierte también de problemas de degradación comercial, paradas en líneas de producción y riesgo de desempleo temporal. La AOP Cerafel, que representa también a un sector hortícola muy afectado por la sequía, las quemaduras solares y la pérdida de calidad en numerosos cultivos, estima una caída de la facturación del 10%.

La reducción de la oferta empieza ya a notarse en los lineales de frutas y hortalizas. Por ello, Prince de Bretagne ha pedido a las centrales de compra que acepten temporalmente productos con defectos provocados por la sequía, flexibilicen los criterios de calibre, peso y apariencia, y mantengan un diálogo más estrecho para asegurar el suministro.

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Algunas cadenas ya han respondido a este llamamiento. Carrefour y Coopérative U anunciaron que flexibilizarán sus especificaciones para facilitar la comercialización de los cultivos afectados y revisarán sus precios de compra. Carrefour también señaló que suspenderá las penalizaciones por retrasos en las entregas cuando existan dificultades logísticas o de abastecimiento.

Sensibilizar al consumidor ante hortalizas menos perfectas

“Las hortalizas ‘perfectas’ que estamos acostumbrados a ver no estarán necesariamente disponibles este verano”, explica Chloé Le Corre, responsable de Comunicación de Prince de Bretagne.

Ante productos que pueden ser más pequeños o presentar formas irregulares, la organización bretona pide a los consumidores mayor flexibilidad en sus decisiones de compra y que prioricen el producto francés para apoyar a los agricultores.

“Tenemos personas sobre el terreno sensibilizando a los responsables de sección y colocando carteles en las tiendas dirigidos a los consumidores para explicar la situación”, señala Le Corre. Prince de Bretagne también trabaja con medios generalistas para informar al público sobre las dificultades que afrontan actualmente los productores.

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