“Para muchos países es el futuro”. Rusia, Estados Unidos, México, Canadá, Uzbekistán… la lista de naciones que apuestan cada vez más por los invernaderos de alta tecnología (high tech) es larga. Y, en esta materia, Países Bajos es el centro neurálgico del high tech hortícola mundial, adonde acuden productores y comercializadores de todo el mundo a comparar variedades.
A mediados de abril, la casa de semillas de matriz turca Yuksel Seeds oficializó su apuesta por este modelo agrícola, con la inauguración de su Yuksel Experience Showcase (YES). Este espacio está ubicado en el Delphy Improvement Centre, en Bleiswijk (Países Bajos), junto a Wageningen University & Research, uno de los centros de referencia mundial en investigación agroalimentaria, y Fruit Today tuvo ocasión de ver in situ el proyecto en un press-trip organizado por la casa de semillas.
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Tomate: punto de partida en high tech
Yuksel Seeds cuenta con una fuerte presencia en mercados de baja y media tecnología, como España o Turquía, y ahora quiere ampliar su abanico y posicionarse en invernaderos high-tech. Para ello, ha creado el YES en Delphy. Un espacio de 150 m2 en el que se evalúan de forma independiente 21 variedades de tomate de su portfolio, 16 con resistencia al virus rugoso del tomate (ToBRFV), en condiciones controladas de temperatura, CO₂, radiación y riego, obteniendo datos objetivos de producción, calidad y vida poscosecha.
YES sirve, a su vez, de espacio de demostración en el que productores, distribuidores, supermercados y otros actores de la cadena pueden ver el comportamiento real de las variedades en condiciones de alta tecnología.
El objetivo es demostrar con datos independientes el rendimiento, la calidad y el potencial comercial de sus variedades de tomate y, de cara al futuro, de otras referencias de su portfolio.
Detrás de la apuesta por el Yuksel Experience Showcase hay también una lectura de mercado: la horticultura de invernadero de alta tecnología está creciendo en regiones muy diversas, y Yuksel Seeds quiere estar posicionada cuando ese crecimiento consolide la demanda de semillas especializadas.
Francisco Sabio, Country Manager de Yuksel Seeds Ibérica, lo explicó con claridad: “Para muchos países es el futuro. Rusia ha aumentado muchísimo en invernadero high tech para suministrar sus propios productos. Eso está pasando también en otros países”.
La elección de Delphy no es casual. “En el invernadero high tech podemos controlar todo: luz, humedad, temperatura, CO₂… un ensayo como este en Holanda tiene resultados extrapolables a nivel mundial, porque las condiciones de este tipo de invernaderos son iguales en todos los países del mundo. ¿Y qué conseguimos con estos ensayos? Tener la certeza de que alguna de nuestras variedades puede funcionar en high tech”, señaló Sabio. La prueba más tangible es Sweetloom, que ya se comercializa para cultivos de alta tecnología en Canadá.
Plataforma de conocimiento para toda la cadena
Según Nico Van Vliet, Downstream Integration Lead de Yuksel Seeds, el YES nació de una convicción estratégica: las empresas de semillas saben cómo producir, pero necesitan comunicar mejor el valor de sus variedades al eslabón final de la cadena. Así lo explicó, definiendo su misión como la de “crear demanda” ante supermercados y proveedores preferentes.
“Nuestros obtentores trabajan diez años en una nueva variedad. Si no ayudamos al productor y al comercializador a contar la historia correcta, perdemos muchas oportunidades”, señaló.
En el YES reciben a consultores internacionales, productores, comercializadores y compradores de retail en un entorno donde pueden observar el comportamiento agronómico de las variedades, degustarlas y acceder a datos de producción, brix, acidez y vida útil recopilados de forma sistemática desde la semana 13 de cada campaña. 
Este espacio sirve también como herramienta para construir programas de suministro anual continuo para retailers y operadores de foodservice. Yuksel Seeds trabaja en protocolos que permiten mantener el mismo perfil de sabor y calidad durante todo el año alternando orígenes de producción: Marruecos en invierno, España en primavera y los Países Bajos en verano y otoño.
“El objetivo es que el consumidor vea cada semana el mismo producto en el lineal, aunque no sea exactamente la misma variedad”, resumió Van Vliet.
Por qué Delphy: independencia y comparativa internacional
Eric Poot, director del Improvement Centre de Delphy, subrayó que el valor diferencial de esta institución, 100% privada, con más de 200 profesionales y presencia en varios continentes, radica en su independencia.
“Delphy es independiente. Nuestros consultores pueden recomendar lo mejor para el productor sin ninguna vinculación con proveedores de insumos”, afirmó Poot.
Para Yuksel Seeds, esa independencia es comercialmente determinante. En un invernadero de alta tecnología, variables como temperatura, CO₂, radiación y riego están controladas, lo que hace que los resultados obtenidos en Bleiswijk sean directamente comparables con los de instalaciones similares en Canadá, Estados Unidos, China o Australia. Esto permite a grandes operadores, como el grupo canadiense Mastronardi, que también trabaja con Delphy, evaluar variedades nuevas sin necesidad de esperar dos años de ensayos propios.
“Cuando tienes datos de Delphy, es más fácil comparar porque todos saben que son independientes y que las condiciones son homogéneas”, indicó Van Vliet.
21 variedades, 8 segmentos, resistencia a rugoso
El Yuksel Experience Showcase exhibe 21 variedades de tomate en 7 colores, 8 segmentos de mercado y 15 combinaciones de color y forma. De ellas, 16 cuentan con resistencia a ToBRFV, una de las características más buscadas actualmente por productores y distribuidores.























































