El hueso de julio y agosto asoma escaso

frutas de hueso

En julio, cuando debía iniciarse la parte álgida de la campaña de hueso en España, la temporada se presenta como una de las más cortas de los últimos años.

Las zonas tempranas han cumplido, (con la excepción en la producción de albaricoque) pero Cataluña y Aragón han sufrido afectaciones climáticas, que ponen al sector entre las cuerdas a la hora del suministro. De hecho, muchas de las programaciones se han ‘roto’ y se trabaja semana a semana, en un contexto donde todavía caben las tormentas de verano, que aún vaciarían más los aforos previstos.

Ya la campaña 2020 fue más corta que las de años anteriores (1,68 millones de toneladas de albaricoque, melocotón, nectarina, ciruela y cereza), por debajo de los 1,96 millones de 2019, los 1,88 millones de 2018 o los 2,24 millones de 2017, año, este último, que el sector quiere olvidar por los precios bajos que percibió.

En 2020, Aragón fue la primera región productora (442.596 toneladas), seguida de Murcia (383.294 t), Cataluña (364.877 t), Extremadura (207.334 t), Andalucía (100.055 t), Comunidad Valenciana (64.243 t), Castilla-La Mancha (57.405 t) y el resto de comunidades autónomas, que, en total, sumaron 61.507 toneladas.
Si 2020 se caracterizó por “una reducción importante de la superficie de cultivo”, una “menor producción por el pedrisco” pero un “récord del valor de las exportaciones”, las perspectivas de 2021 están marcadas, según fuentes del MAPA, por otro recorte en volúmenes debido a las “heladas de San José”.

Casi 40.000 hectáreas del Valle del Ebro (Huesca, Lleida y Zaragoza) se vieron afectadas por el frío en el fin de semana de San José. Sin embargo, los daños en Francia e Italia fueron mucho más dramáticos, por lo que la competencia en los mercados europeos para los próximos meses será ‘plana’.

En determinadas comarcas como el Bajo Cinca, Baix Segre y Segrià, las reducciones de cosecha han llegado hasta un 50% respecto al 2020, año también escaso.

Con estas condiciones objetivas de mercado y menor oferta nacional y europea, las diversas organizaciones agrarias reclaman una campaña de precios justos para los productores, que está por ver si se producirá.

Menor superficie con renovación varietal

En un minucioso informe denominado “Análisis de la realidad productiva de frutales de hueso en 2020”, en el que se analizan fuentes del Registro de Solicitud Única, el Registro General de la Producción Agraria y el MAPA, se estima que la superficie de fruta de hueso en España cayó en 2020 un 4% respecto a 2019.

Los mayores descensos se produjeron en Extremadura (-10%) y Cataluña (-8%), habiendo repuntes en Andalucía, que subió un 7% y en Castilla-La Mancha, con un 31% más.

En 2020 había en España 109.949 hectáreas de frutales de hueso frente a las 114.513 hectáreas de 2019.

El citado estudio identifica una bajada de la superficie de los cultivos cuya comercialización ha sufrido más durante las últimas campañas, como el albaricoque (-1%) debido a la desaparición de las variedades amarillas frente al aumento de las anaranjadas, que representan el 58% del total plantado.

En melocotón, las nuevas plantaciones se dirigen hacia variedades de media estación y tardías de la variedad amarilla, recortándose las superficies de melocotones tempranos.

El melocotón de piel y carne amarilla supone el 45% del conjunto de la superficie plantada, con un crecimiento en los últimos años de un 5%.

En nectarina, la publicación muestra un desplazamiento hacia variedades amarillas, tanto tempranas como tardías, y cae el cultivo de media estación, con un 16% menos.

La producción de ciruela, tras años de crecimiento a una tasa media interanual en los últimos cinco años del 7%, rebaja su superficie en un 12% en solo un año.

Desde su entrada en el Mercado Común y el libre acceso de mercancías sin aduanas a un conglomerado de países de alto valor adquisitivo, las ventas exteriores arrancaron con fuerza y, hoy, España representa el 43% de las exportaciones mundiales de fruta de hueso.

Entre 2001 y 2019, las exportaciones españolas en la categoría de nectarinas y melocotones (incluido el paraguayo) han pasado de 275.612 t a 828.812 t, siendo el primer exportador del mundo. Solo las ventas exteriores catalanas superaron hace varios años el volumen productivo de un país como Italia, que históricamente ha tenido una gran impronta exportadora, al tiempo que un gran consumo interno.

Pero una mirada más amplia, nos manifiesta como Europa sigue perdiendo cuota en el comercio global de melocotones y nectarinas, pasando de un 69% en 2001 a un 63% en 2019, en favor fundamentalmente de las exportaciones de países asiáticos, que pasan, en las mismas fechas, del 5% al 21%.

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