“Estamos en condiciones de asegurar, que a pesar de que en Europa la cosa está muy mal, no va a haber problemas en el abastecimiento de los mercados”

J. Maria Naranjo

Los cambios climáticos por los que Europa está atravesando en los últimos años, hacen que el mercado de la fruta sufra continuas fluctuaciones en lo que a la producción y la calidad del producto se refiere.

Una de las mayores preocupaciones del sector es atender la demanda de los clientes, con un producto de calidad y sobre todo, mediante empresas que generen confianza y consigan que el consumidor final, tenga cubiertas todas sus necesidades con un producto de la máxima calidad y sabor.

En los últimos años, empresas como la extremeña Tany Nature se han convertido en un referente mundial de primer nivel, no sólo por la trayectoria y la experiencia acumulada y acreditada en todos los mercados, sino también, por asentar sus estrategias en tres conceptos fundamentales, basados en la sostenibilidad económica, social y medio ambiental, valores que han convertido en una filosofía de vida, en la que la apuesta por lo rural y todo lo que ello significa, se han convertido en su seña de identidad.

Para José María Naranjo, responsable de Marketing y Mercados de Tany Nature, nos acercamos a un escenario en el que los clientes apuestan por empresas seguras, que garanticen la demanda de sus clientes, con una estrategia decidida por la sostenibilidad y produciendo una fruta de calidad, capaz de seducir a los paladares más exigentes. En su opinión, los cambios climatológicos sufridos en el norte de Europa en los últimos años, han colocado a nuestra región en un lugar privilegiado para el cultivo de la fruta y sobre todo, nos ha convertido en una apuesta segura para los clientes de todo el mundo en materia de producción y calidad: “Toda Europa ha sufrido importantes problemas climatológicos, con cambios estacionales que no han favorecido la producción de fruta y su calidad, lo que ha supuesto cierta inquietud en los mercados, preocupados por asegurar el abastecimiento, dentro de unos márgenes comerciales sin altibajos. Por el contrario, nosotros venimos de un año en el que nuestros árboles están muy relajados, porque han tenido una producción escasa y con un invierno con unas temperaturas muy adecuadas, en cuanto al frio. Para la fruta de hueso y sobre todo para la ciruela que es nuestro producto de referencia, son imprescindibles unas horas concretas de frio. Esas horas se han cumplido con creces lo que se ha traducido en una fruta de la máxima calidad. Después hemos tenido una primavera con una floración muy correcta, sin lluvia ni problemas meteorológicos, todo en armonía, salvándonos de las heladas cuando la fruta ya estaba cuajada y del granizo.  Esta circunstancia se ha traducido en que nuestra marca cuenta con la fruta de mayor calidad en toda Europa en los últimos años. Por otro lado, la producción ha sido la correcta, lo que asegura a aquellos clientes con los que hemos trabajado durante toda la vida, que no les va a faltar en ningún momento la fruta que necesiten y van a disponer de una fruta de la máxima calidad. Estamos en condiciones de asegurar, que pesar de que en Europa la cosa está muy mal, no va a haber problemas en el abastecimiento de los mercados”.

Para Tany Nature, la máxima responsabilidad a la que se enfrentan a diario, es garantizar que a sus clientes no les falte en ningún momento la mejor fruta, ni tengan roturas de stock y que reciban un suministro correcto y en las mejores condiciones: “Si trabajan con nosotros, nuestros clientes no van a tener ninguno de esos problemas, porque en estos momentos, en el sector de la fruta somos una apuesta segura. Forma parte de la cultura Tany y es el mensaje que queremos extender a nuestros clientes. Es nuestra capacidad social para mantener un determinado nivel de identidad cultural, que es lo que hacemos de forma constante. Somos productores, envasadores y exportadores y recibidos a diario la recompensa de nuestros clientes que nos apoyan y nos dan su confianza, que hacen extensiva al consumidor final, agregando valor a toda la cadena. Detrás de cada fruta de Tany no hay solo fruta. Hay un montón de cuestiones que mueven la economía, la sociedad y el medio ambiente, es decir, no se trata sólo de vender fruta, es apostar por la sostenibilidad”

Tany Nature apuesta por la sostenibilidad, enfocada desde tres elementos que consideran fundamentales: el económico, en el que hay que trabajar por estructuras con una capacidad económica positiva, es decir, que sean rentables, el social, apostando por el bienestar de las poblaciones rurales, próximas a las zonas de cultivo y su gente, lo que evita la despoblación y favorece el asentamiento de las poblaciones rurales, ya que la fruta de hueso genera en torno a 1,5 empleos por hectárea y por último la sostenibilidad ambiental, es decir, la capacidad del medio ambiente para mantener una determinada calidad ambiental y soportar las tasas de explotación de los recursos naturales de una forma constante.

La fruta ha demostrado ser el auténtico motor económico para las zonas geográficas en las que se produce. Sin embargo, durante los últimos años ha sido un sector muy maltratado, afectado por la crisis de la competencia entre productores y unos precios que se mantienen inalterables, a pesar de que los gastos de producción de la fruta han sufrido importantes subidas, con un incremento de hasta un 35% en lo que a los salarios de los trabajadores se refiere o un incremento de hasta un 18% de las materias primas, sin que esto se haya visto reflejado en los precios de venta. Esto se ha traducido además en la desaparición de más de 14.000 hectáreas cultivadas, más de 6.000 desde el año 2019, lo que ha supuesto la perdida de más de 21.000 puestos de trabajo: “Estamos entrando en un juego peligroso en el que las producciones se han ido regulando sólo por la oferta y la demanda, lo que hace que al final todo dependa del precio de venta. Debemos generar de forma urgente un cambio generacional en la forma de pensar”, asevera Naranjo.

Otro de los aspectos que hay que destacar de las empresas dedicadas a la fruta ha sido su labor durante la pandemia, en la que los agricultores han sido los primeros que han “arrimado el hombro” en todo momento y en las condiciones más duras, ayudando a desinfectar los pueblos o trabajando sin descanso porque no faltaran alimentos en los lineales de los supermercados. “Empresas como la nuestra hemos trabajado desde el minuto uno para que no se parara en ningún momento la cadena y la fruta siguiera llegando en las mejores condiciones a los mercados. Hemos implementado toda clase de medidas de seguridad, no sólo en el campo sino también en la central y en nuestra propia manera de hacer las cosas, con lo que hemos demostrado a nuestros clientes, que trabajan con una empresa segura y que no iban a encontrar ningún tipo de problema.  Nuestro principal objetivo en esos momentos era el de asegurar la salud de los trabajadores y mantener todos nuestros compromisos comerciales con nuestros clientes, con las máximas garantías de calidad y sabor de nuestra fruta”, asegura Naranjo.

En Tany Nature siguen apostando por la innovación en I+D, como uno de sus estandartes, convencidos de que muchas veces, no es tan importante contar con buenas variedades de fruta, sino que hay que complementarlo con un componente de innovación potente, para darles un manejo adecuado, para que eso se traduzca en que al consumidor le llegue una fruta con mucho sabor y el componente genético máximo para que pueda disfrutarla. Porque Tany Nature es, a día de hoy, una apuesta segura para sus clientes y una garantía de sabor y calidad para su fruta.

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