Fitó analiza el valor de las semillas en toda la cadena

El pasado 28 de septiembre, Semillas Fitó organizó unas jornadas en el centro de innovación Cocina de Ideas, para analizar la aportación de las empresas de semillas a la cadena agroalimentaria

Según Xavier Fitó, director de la División de Hortícolas, cuando un consumidor compra en Madrid, Londres o Buenos Aires un tomate, solo el 1% del precio que paga corresponde al valor de la semilla. Explicado desde otro punto de vista, esto supone que, con el valor de un kilo de semillas de tomate, que alcanza un precio medio de 75.000 euros, un agricultor produce tomates por un valor de 2,5 millones de euros y esa producción genera un valor final de 7,5 millones de euros, una vez vendidos en un supermercado.

Para Fitó, es importante valorar más el trabajo de I+D de las casas de semillas, que dedican nada menos que el 20% de sus presupuestos totales a la innovación, para poder ofrecer semillas que respondan tanto a las exigencias de los productores como de los consumidores. Hay que ser conscientes de que, precisamente, ese 1% del valor final de un tomate que corresponde a la semilla es un valor muy importante, ya que es la semilla la que confiere las características productivas que la hacen rentable para el agricultor e incorpora las cualidades organolépticas que la hacen apetecible para el consumidor.

En este ámbito de mejorar aun más lo que una semilla puede ofrecer a la cadena agroalimentaria, se enmarca el convenio de colaboración entre Semillas Fitó y Cocina de Ideas, el centro de innovación creado por Huercasa y que va a aportar a Fitó todo el conocimiento necesario desde el punto de vista de la industria transformadora.

Tom Lombaerts, Chain Manager de Semillas Fitó, apostó por un incremento continuado del consumo de frutas y verduras que debe ser acompañado por un trabajo conjunto de todos los eslabones de la cadena para dinamizar la compra de estos productos. La apuesta por la creación de variedades de frutas y verduras con marca propia, como los tomates Monterosa y Essentia o el melón Waikiki, será una de las claves de crecimiento de fututo. Una marca obliga a mantener una calidad alta y es un compromiso con el consumidor, que si le gusta y se mantiene la calidad va a seguir comprando ese producto.

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