La exportación, clave en el comercio español de cebolla

Cebolla

España exportó 404.587 toneladas de cebolla en 2019 y esta cifra convierte al sector productor-comercializador español en uno de los grandes actores del comercio internacional.

El baluarte principal del sector español de la cebolla reside en el mercado intracomunitario y tradicionalmente ha sido el Reino Unido el mayor receptor de esta hortaliza, que tendía a abandonar cuando su propia producción llegaba a los lineales, consignada con la bandera británica como producto nacional.

Esta debilidad británica por su propia producción sigue vigente y ahora se le une una importante crisis económica influida por el Brexit y, más recientemente, por la pandemia de la Covid-19, aspecto que puede haber influido en este descenso.

Sin embargo, Alemania, que históricamente había ocupado el segundo puesto, se ha convertido, para el producto español, en su mejor comprador. En 2019 las exportaciones hacia el país teutón superaron en 2.556 toneladas a las británicas con un total de 107.645 toneladas frente a las 105.089 del Reino Unido. Todo apunta a que Alemania volverá a ser el primer comprador de la cebolla española en 2020. Con unas cifras de compra que el primer trimestre ya superan a las británicas y se sitúan en 23.565 toneladas, primeros meses del año en los que las desviaciones por la pandemia de la Covid-19 ya hacían estragos en el comercio mundial.

Francia es el tercer comprador comunitario de la cebolla española, alcanzando en 2019 las 40.169 toneladas de compra, inmediatamente por delante de Portugal, nación que adquiere 32.824 toneladas, un importante volumen si se divide per cápita.

La mayor producción española se concentra en la región de Castilla-La Mancha, sin embargo, su comercialización y actividades operacionales se llevan a cabo desde la Comunidad Valenciana, región que, aunque ya no mantiene el peso que antaño tuvo en cuanto a producción, sigue conservando importantes vínculos comerciales import- export, y una gran parte de sus operadores mantienen almacenes en Castilla-La Mancha.

Respecto a las importaciones españolas hay que decir que Perú es el principal proveedor con su cebolla dulce o suave, que sigue creciendo en cuota de mercado, tal y como y como señalan las estadísticas adjuntas de Comercio Exterior.

Frenazo al mercado exterior

El inicio de la campaña española ha estado marcado por un escenario de sobreoferta en general, retraso de cosecha y problemas de sanidad debido a las lluvias, así como el cierre del canal Horeca. Todo ello, dentro de un panorama de paralización europea, donde era el consumo interno español fue el único que mantenía la demanda. Una situación de dificultad en los mercados que tiende a corregirse con excesiva lentitud, según explican diversos operadores. Sin contar que las cebollas procedentes de Nueva Zelanda, Tasmania o Sudáfrica seguirán en los mercados europeos hasta mediados de agosto, cuando la cosecha europea vaya haciéndose fuerte y las retire del mercado.

Eladio Barrachina, gerente del consorcio valenciano VECA, (formado por Cebollas Ilustra, Rovira Agrícola, Bonafont, y Juan Antonio Mora). experto en exportaciones a larga distancia, explica que los exportadores españoles han estado siempre muy centrados en la exportación de calibres muy gordos y “posiblemente, ha llegado la hora de plantearse otra tendencia con calibres más específicos para cada uno de los mercados compradores.”

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