Dos programas, una plataforma genética
Bloom Fresh nació oficialmente en agosto de 2023 como resultado de la integración de SNFL e IFG, dos programas de mejora genética iniciados en California a finales de los años noventa. El primero, liderado por Tim Sheehan, se concentró exclusivamente en uva de mesa; el segundo, impulsado por David Cain, trabajó también en cereza.
“Ambos programas tuvieron un desarrollo muy similar y fueron competidores durante más de 20 años”, explica Estiarte. Sus primeras variedades comerciales comenzaron a plantarse en distintos países alrededor de 2010, en un momento en el que, según el directivo, la innovación varietal dependía principalmente de centros públicos y avanzaba con lentitud frente a las demandas de productores y consumidores.
La combinación de ambas colecciones ha dado lugar a una plataforma con más de 60 variedades, agrupadas en líneas de uvas blancas, rojas, negras y de sabor. Para Estiarte, su expansión ha contribuido a modificar el consumo en muchos mercados como, por ejemplo, lo que ha ocurrido en España: “Antes se consumía uva durante un periodo limitado y era uva con semilla; estas variedades ayudaron a impulsar un consumo durante los doce meses del año”.
Murcia gana peso
Bloom Fresh desarrolla actualmente su innovación desde California y Murcia. El centro de McFarland inaugurado en 2024 supera las 80 hectáreas e integra laboratorios y equipos de investigación.
Por otro lado, las instalaciones murcianas inauguradas en 2015 se han quedado pequeñas para los planes de expansión de la compañía.
La nueva sede de Blanca será unos de los mayores centros de investigación de frutas del mundo y abrirá la misma semana del Simposio Mundial de Uva de Mesa. “Es una apuesta por Murcia, por la tecnología genética y por el talento que hay aquí”, subraya el CEO. La empresa opera en más de 25 países y dispone además de campos de ensayo en 12 países y equipos propios en más de 15, lo que le permite validar cada material en condiciones locales antes de su comercialización.
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La genética generada en Murcia y California se envía a las principales zonas productoras, donde los equipos propios de Bloom estudian su adaptación agronómica, productiva y postcosecha. El objetivo es seleccionar variedades que se adapten a cada industria, capaces de ofrecer altos rendimientos, reducir costes y necesidades de mano de obra, y soportar los envíos a larga distancia, además de ofrecer la mejor experiencia organoléptica al consumidor.
Resistencia, sabor y color
La investigación más reciente se concentra en dos grandes vías. La primera es la incorporación de resistencia a plagas para reducir de forma drástica el uso de fungicidas. Los cruces realizados en Murcia ya incorporan estos genes y se han trasladado a variedades tempranas, de media estación y tardías, de distintos colores y con una experiencia organoléptica atractiva.
La segunda línea profundiza en mejorar la experiencia de consumo, en particular con las uvas de alto sabor, un segmento abierto por IFG con Cotton Candy. A ella se suma la nueva línea de uvas de nueva generación bajo la marca Boom Bites™, una gama de uvas sin semilla, crujientes y con pulpa de color rojo intenso. Estiarte sostiene que “esta característica responde a nuestro objetivo de ofrecer experiencias de consumo más saludable gracias a su concentración naturalmente elevada de antocianinas, los pigmentos naturales responsables del intenso color de otras frutas como los arándanos”.
Las exigencias del consumidor siguen marcando la selección: calibres mayores, ausencia de semillas, firmeza y crocancia. Para el productor, Bloom Fresh prioriza productividad, menor complejidad de manejo y buena conservación. La selección varietal se plantea, por tanto, como un equilibrio entre eficiencia en campo, buena postcosecha y una experiencia de consumo que ayude a generar demanda.






















































