La iniciativa busca automatizar algunas de las labores más exigentes de una zona productora donde, durante agosto, la temperatura de la superficie del suelo puede superar los 50 ºC.
Tradicionalmente, los trabajadores deben trasladar manualmente las cajas de uva desde las parcelas hasta los puntos de recogida. Reducir este recorrido permite además acortar el tiempo entre la recolección y la llegada de la fruta a las zonas de procesado, disminuyendo el riesgo de deshidratación y marchitamiento.
Hasta 35 kilos de carga
Los viñedos están utilizando el modelo Lynx M20S de DEEP Robotics, encargado de recoger las cajas llenas y transportarlas hasta los puntos de concentración mientras los trabajadores continúan con la vendimia.
Los robots cuentan con una capacidad de carga de hasta 35 kilos y están diseñados para operar en temperaturas comprendidas entre los 50 ºC y los -30 ºC.
Su configuración combina ruedas y patas, lo que les permite desplazarse por caminos de grava, pendientes, pequeñas zanjas y terrenos irregulares, habituales en determinadas parcelas de viñedo.
Acceso a calles de solo 50 centímetros
Una de las dificultades de los viñedos de Turpan es el acceso a determinadas zonas productivas. En algunos casos, los vehículos de mayor tamaño no pueden entrar en las parcelas, mientras que la estrechez de las calles también limita la circulación de triciclos y otros medios convencionales.
El diseño del Lynx M20S le permite avanzar por pasos de apenas 50 centímetros de anchura sin necesidad de efectuar maniobras de giro, facilitando el transporte en zonas de difícil acceso.
Además, sus sensores de percepción detectan piedras, baches, zanjas y otros obstáculos. El sistema adapta automáticamente su movimiento y trayectoria para reducir las vibraciones durante el transporte y limitar posibles caídas o daños superficiales en la uva.
Una prueba en condiciones reales de cultivo
La utilización de estos robots durante la campaña está sirviendo también para evaluar su comportamiento en condiciones agrícolas reales.
Entre los aspectos analizados se encuentran el impacto de las altas temperaturas sobre las baterías y los sensores, así como la capacidad del sistema de alimentación para trabajar durante periodos prolongados sobre superficies de grava.
La experiencia de Turpan muestra así el potencial de la robótica agrícola para automatizar tareas logísticas dentro de las explotaciones, reduciendo el esfuerzo físico de los trabajadores y permitiéndoles concentrarse en labores como la recolección.























































