La compañía celebró una nueva edición del Water&Melon Show, el gran encuentro profesional de melón y sandía que ha reunido a más de 1.000 personas. Bajo el lema “De Fitó al mundo”, la firma ha mostrado un catálogo compuesto por más de 25 variedades de melón y sandía cultivadas en un mismo invernadero, un reto agronómico y técnico que busca demostrar la capacidad de adaptación, la estabilidad y la calidad de las variedades incluso en condiciones climáticas exigentes.
Claudio, la apuesta de Fitó en cantaloup
El gran protagonista de esta edición ha sido Claudio, la variedad de cantaloup desarrollada para responder a las exigencias actuales del productor y de los mercados de exportación. Claudio combina precocidad, sanidad vegetal y un amplio paquete de resistencias frente a oídio y pulgón, además de ofrecer frutos homogéneos, con excelente calidad interna y altos niveles de ºBrix.
La variedad está especialmente adaptada a condiciones de invernadero y destaca por su comportamiento frente a altas temperaturas y radiación solar, permitiendo mantener estabilidad productiva y calidad durante todo el ciclo. 
“Claudio es una planta vigorosa que tiene como valor diferencial que llega fresca a final de ciclo, con resistencias a pulgón y oídio, con homogeneidad en los frutos y con una carne dura y buena poscosecha, que es lo que nos piden los agricultores”, subraya Miguel Ángel Fernández, especialista en melón y sandía en Semillas Fitó.
NOTICIA RELACIONADA: Semillas Fitó impulsa pimientos con mayor resistencia y calidad
Junto a Claudio, Fitó ha presentado otras referencias estratégicas de su catálogo de melón, como el cantaloup Solmarin, los galia Mojacar y Grazalema, el amarillo Indurain o el piel de sapo Callejon, variedades que reflejan el trabajo de mejora genética que la compañía desarrolla para ofrecer soluciones adaptadas a cada zona y calendario productivo.
Además, la marca ha presentado la nueva variedad que está desarrollando, GLV 250097, que incorpora un calibre más contenido y comercial, alta calidad interna y resistencia a la cepa 6 de oídio.
La sandía gana protagonismo
Entre las principales novedades de sandía destaca SAT 250405, una variedad en desarrollo, que apuesta por frutos homogéneos de entre 5 y 7 kilos, carne roja intensa y gran adaptación a distintas zonas y condiciones de cultivo.
También tuvo presencia Taylor, una sandía rayada sin semillas que sobresale por su precocidad, homogeneidad y excelente postcosecha, así como Leiva y Amaral, dos nuevos polinizadores desarrollados para aportar una elevada capacidad de polinización y una gran calidad interna.
Taylor ofrece frutos homogéneos, muy azucarados y con carne roja intensa, pensados para garantizar un alto rendimiento comercial y una gran aceptación en destino. Por su parte, Leiva destaca por su coincidencia de maduración con la variedad principal y por su capacidad para mejorar el cuaje y evitar problemas de ahuecado, mientras que Amaral aporta una excelente calidad gustativa y una postcosecha diferencial.
La compañía también ha mostrado Rhiana, una variedad ya consolidada en el mercado gracias a su sabor, precocidad y elevados grados Brix.























































