El fuego amenaza Doñana y arrasa los pinares de Moguer

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Alrededor de las 21:30 del sábado un incendio se declaraba en el paraje La Peñuela en el término de Moguer. No fue el único que se registraba durante la jornada -cuatro más tuvieron constancia- pero sí el más amplio en cuanto magnitud.

«Asustaba», decían algunas personas en los corrillos del puesto de mando avanzado. Tanto es así, que a las 00:00 del domingo, la Junta de Andalucía comunicó que activaba el Nivel 1 del Plan de Emergencias por Incendios Forestales. La imagen del fuego recorriendo la vegetación sorprendió a los presentes que intentaban sofocar las primeras llamas. El viento y su velocidad provocaron que el fuego recorriera a una velocidad de vértigo -se estima que a unos seis kilómetros por hora-, mientras que la de los efectivos de emergencias era mucho más baja, razón por la cual no pudieron adelantarse a las improvisadas arreadas de las llamas provocadas por el viento.

El humo denso y el olor a quemado permaneció durante toda la jornada en los alrededores del puesto de mando avanzado, donde llegaban muchos equipos de efectivos para descansar y alimentarse con el tiempo justo de volver a entrar a sofocar las llamas. La intención durante todo el día de ayer fue la de acorralar el fuego, así como mantener a salvo la zona de población, que en todo momento se aseguró que no corría peligro. Las labores por parte de los 600 efectivos se antojó complicada debido a las fuertes rachas de viento, que producían continuamente cambios en la dirección de las llamas. Siempre se actuaba desde el desconocimiento de por dónde saldría el viento, por lo que intentar acorralarlo fue una de las opciones que intentaron en los ataques hacia las llamas.

El Parador de Mazagón llegó a tener el fuego en dos zonas diferentes en menos de dos horas. Aunque se salvó el Parador, sí que existieron pequeños daños ornamentales. Allí se desplazó un grupo de voluntarios de efectivos del Consorcio, que se encontraba fuera de servicio, para ayudar a los bomberos de la capital que trabajaban allí

Muchos vecinos y turistas se acercaron durante la tarde al puesto de mando para informarse de la situación del incendio además de la preocupación contenida por sus casas y vehículos. Con la llegada de la noche, la situación cambiaría ya que los medios aéreos tuvieron que dejar su trabajo a un lado, pero aún así, los dispositivos de emergencias esperaban que las condiciones del tiempo mejorasen con el paso de la horas, que la temperatura bajase, y que llegara la noche para que la vegetación recuperara la humedad perdida durante las horas de sol.

Al cierre de esta edición, todos los efectivos continuaban con los trabajos de extinción y el intento de control del fuego. El frente que dirige las llamas a Matalascañas aminoró, y los trabajos se centraron, principalmente, en las zonas en las que más apretaba las llamas del fuego.

Fuente: HuelvaInformación.

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