






Con la participación de 240 expositores directos, la feria ha vuelto a demostrar su capacidad de convocatoria como epicentro de la vanguardia tecnológica y punto de encuentro clave para el sector agroindustrial.
Un balance de profesionalización y dinamismo
La valoración de la organización tras las cuatro jornadas de feria, subrayan un éxito rotundo no solo por la dimensión del espacio expositivo y la buena afluencia de profesionales y público en general, sino también por aspectos como el dinamismo comercial y la actividad registrada en los stands a nivel de ventas y contactos, la repercusión institucional y mediática, o la buena climatología.Se suman al positivo balance los resultados de las encuestas realizadas a las firmas presentes en el certamen, donde además de resaltar la fidelidad y, al mismo tiempo, la renovación de éstas -con el 55% de los expositores que participan desde hace más de diez años y un 13% que lo hacían por primera vez-, han dejado datos como el 77% que manifiestan su intención de volver en la próxima edición de la feria, el 63% que asegura haber cumplido o superado sus expectativas como expositor o el del 84% que valora como “bueno” o “muy bueno” el desarrollo global del certamen de este año.La feria ha servido también para poner sobre la mesa, debatir y reivindicar muchos de los desafíos que afronta el campo como la modernización de los regadíos en Cataluña, la digitalización agraria, el relevo generacional, la gestión de la burocracia, el cambio climático, la soberanía alimentaria, la concentración parcelaria, la seguridad en las explotaciones o la aplicación de la inteligencia artificial en el sector.NOTICIA RELACIONADA: Éxito de la 152ª Fira de Sant Josep
Estos han sido algunos de los temas que han centrado el programa técnico de la 153ª Fira de Sant Josep, uno de los pilares por los que se ha apostado desde la organización y que ha contado con hasta 24 jornadas y otras actividades y encuentros profesionales.Destacan aquí la celebración de la 23ª Bolsa Interpirinenca de Cereales, con del orden de 400 operadores del sector y la mirada puesta en el impacto de la peste porcina; o el 8º Encuentro de Jóvenes del Campo, que reunió cerca de 150 alumnos de escuelas agrarias y puso el foco en el relevo generacional como uno de los grandes retos del sector primario y exponiendo políticas e instrumentos orientados a facilitar su incorporación en la actividad agraria. También, la XXV Jornada sobre maíz, una sesión referente y donde se dan a conocer las novedades entorno al cultivo de este cereal.La feria fue también la plataforma para la presentación del estudio El sector de la maquinaria y de los medios de producción agrícola en Cataluña; para hablar de la gestión eficiente del agua o el cultivo del pistacho o la camelina, con gran potencial de mercado.El alcalde de la ciudad leridana de Mollerussa y presidente de la entidad organizadora Fira de Mollerussa, Marc Solsona, agradeció en su discurso “las alianzas de éxito” con instituciones, sindicatos, asociaciones y empresas que coorganizan o colaboran en el programa de jornadas técnicas.Excelencia e innovación: los premios de maquinaria
El componente tecnológico ha vuelto a ser otro de los ejes vertebradores de la feria, como escaparate y plataforma de impulso a la innovación, materializado en el Premio de la Maquinaria Agrícola, Ganadera e Instalaciones Agroindustriales, que este año ha celebrado su 46ª edición con el apoyo del Clúster de la Maquinaria y de los Medios de Producción Agrícola de Cataluña (FEMAC) y el centro tecnológico Eurecat, que se han sumado, por segundo año, a Fira de Mollerussa como patrocinadores.Estos galardones reconocen las soluciones técnicas que permiten aumentar la eficiencia y la sostenibilidad en las explotaciones. En esta ocasión, resultaron ganadores en el concurso:- Premio Especial de Innovación al constructor/expositor de maquinaria agrícola y/o ganadera del Estado español:
- Premio de Innovación en Maquinaria Agrícola:






















































































