El congelado, motor de la cebolla ‘eco’

bejo veleta

La producción bío crece un 15% en esta campaña de cebolla gracias a la industria congeladora, según Bejo.

La cosecha de cebolla de este año está marcada por el descenso generalizado de la superficie y los problemas hídricos. Pedro María Jurado, técnico de Cebolla en Bejo, calcula que en esta campaña se ha perdido entre un 5-10% de superficie total de cebolla, principalmente de calibres destinados al Horeca. Esta adecuación de las cosechas responde, por un lado, a la caída de la demanda y, por otro, a la escasez hídrica. “En zonas como Andalucía y Castilla-La Mancha no se puede regar fácilmente, sobre todo en verano, y también ha habido problemas durante el cultivo (enfermedades como mildiu, descenso de temperaturas…) que provocaron un parón en los cultivos y han derivado en que haya un 20% menos de producción por falta de rendimiento y frutos de menor calibre”, explica el técnico de Bejo.

Distinta evolución presenta el segmento ecológico, que ha experimentado un notable incremento que ronda el 15% de superficie, con la industria congeladora como cabeza tractora. “En general todas las empresas piden más bío, y no solo para congelar, también para deshidratar, sobre todo para exportación”.

Otra tendencia es la reducción de calibre, que ronda los 8-9 cm diámetro (calibre 3 y 4) en lugar de 10 (calibres 1 y 2), por tener doble aptitud (son tamaños adecuados para industria y contenidos para retail).

En este contexto, Bejo ofrece una amplia gama varietal que se amplía este año con una novedad para cosecha precoz de mayo y junio, Itaparica. Para recolección en mayo, aporta una gran calidad, bulbo sólido y consistente (ideal para exportación), excelente calidad de piel en esas fechas, y es perfecta para recolección mecánica. Este último aspecto está avanzando mucho debido a los problemas laborales generados por la pandemia, a la falta de trabajadores cualificados y el aumento de costes (SMI, insumos…).

Siguen promocionando también las variedades Almagro (día intermedio), Stingray (día tardío) y Pantano (cebolla de conservación). Veleta también se ha revelado como una cebolla excepcional para conservación. “Es una cebolla vigorosa vegetativamente, con túnica de varias capas y una excelente resistencia a enfermedades de suelo como fusarium, por lo tanto válida para ecológico”, detalla Pedro María Jurado. Por todo ello está destinada a ser la mejora de Crockett, uno de los referentes en ventas de Bejo para el norte de España en cebolla de exportación.

En cebolla dulce trabajan con Macon (ciclo medio). Con una excelente calidad y conservación poscosecha superior a otros materiales presentes en el mercado, está gustando a los principales operadores, porque mantiene sabor (con un alto contenido en azúcares) y baja pungencia. De forma paralela, siguen ensayando nuevas variedades siguiendo sus premisas: elevado estándar de rendimiento, valor añadido y resistencias.

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