El ‘Sancta santorum’ del control biológico

Microbiología, Big Data e insectos para alimentación, en la hoja de ruta de Koppert

“Hay que mirar al pasado para afrontar el futuro”. Con esta frase comenzó su discurso Martin Koppert, Development Business Manager de Koppert, llamado a dirigir la empresa que creó su abuelo Jan. El patriarca fue un visionario que supo darle la vuelta a la adversidad y crear una línea de negocio que hoy lideran a nivel global. “La agricultura fue parte de su vida desde el principio”, y por ello se resistió a creer que una alergia podría apartarlo de su profesión. Buscó una solución, la halló y, petate en mano, se marchó a Suiza para confirmar que su futuro estaría ligado a partir de ese momento a los insectos. El primero, el Phytoseiulus persimilis, con el que logró controlar la araña roja en pepino en 1967. Cinco décadas después, la ‘familia’ Koppert cuenta con 1.500 miembros, encabezados por sus hijos, Peter y Paul, su sobrino Henri Oosthoek, y Martin como tercera generación.

En su 50 Aniversario varios medios especializados tuvimos ocasión de visitar el corazón del ‘Sancta santorum’ del control biológico y la polinización. Una empresa líder en su segmento, con 26 filiales y presencia en más de 120 países. En 2016 facturó 178 mill. € (el 8% destinados a I+D), y desde hace unos años crece a un ritmo anual del 12%. Pero si su presente es exitoso, su futuro es aún más halagüeño por la tendencia creciente de los consumidores que exigen productos más saludables y respetuosos, y la falta de soluciones químicas ante algunos problemas. Koppert tratar de dar respuesta a todo ello desde sus tres áreas de trabajo: I+D; producción y distribución de soluciones naturales; y divulgación de conocimiento y Know-How con formación y asesoramiento técnico. Este último aspecto es fundamental. “La principal plaga del campo es la ignorancia y la falta de información. Hay que cambiar la mentalidad del mundo a la hora de producir”. Su misión es contribuir al desarrollo de “una agricultura más sana, segura y productiva para las futuras generaciones”, apuntó el Product Manager Bram Klapwijk. Y todo ello en alianza con la naturaleza, como reza su eslogan.

Proyectos de futuro

El área ‘macro’ sigue representando su pilar principal con el 50% de sus ventas, pero sorprende el rápido crecimiento de la microbiología, que ha superado a la línea de biopolinización (20%) y ya supone el 30% estimulada por la demanda de los cultivos extensivos.

Trabajan con un sistema integrado, priorizando el uso de soluciones naturales adaptadas a cada zona y compatibles con químicos selectivos, y desde hace 10 años lo hacen regidos por un concepto holístico que concibe el sistema planta-suelo-raíz como un todo.

Adelantándose a las necesidades del futuro, intensifican sus esfuerzos en microbiología, han empezado a invertir en técnicas de sensorización y big data y su línea más novedosa es una spin-off que estudia insectos para alimentación de peces (acuicultura) y humana.

TE PODRÍA INTERESAR
  • ANECOOP: ‘El agua es vida’

  • Últimas noticias

    Newsletter fruittoday

    Cada miércoles en tu email las noticias más destacadas de la semana hortofrutícola