“Debemos coordinarnos y sumar valor”

Fruit Today repasó con Francisco Cañamás, ejecutivo de la empresa valenciana Cañamás Hermanos, algunos aspectos clave de la citricultura

Entre ellos, abordamos la reordenación del sector y la necesidad de una mejor estructura productiva, capaz de añadir valor al producto.

¿Cree usted que la lectura que se ha dado en determinados medios sobre la posibilidad de que falte producto es correcta?

Absolutamente no. En esta campaña, aunque con menor volumen de producción, la comercialización final será igual o levemente inferior a la del año pasado. Debe distinguirse entre la cantidad que produce un árbol y las naranjas que pueden entrar en comercialización en fresco. El reparto del calibre y la calidad del fruto esta temporada es mucho mejor y, por tanto, el volumen de aprovechamiento es mayor.

Algunas veces el sector no es proclive a dar este tipo de informaciones, me refiero a los volúmenes de los que realmente se dispone. ¿Le parece ésta una posición muy simplista?

Me parece una posición absurda ya que la información, hoy en día, fluye por multitud de canales en todo el mundo. Ni el vendedor es un ingenuo ni tampoco el comprador. La cuestión es: ¿preferimos que compren en otros orígenes en vez de aquí?, ¿es mejor comprar fruta a Sudáfrica, perder margen comercial y que después se quiera recuperar con producto de origen español? ¿deseamos las ofertas que han entrado a hacer grandes cadenas de distribución y que provocan una debacle en el campo y en la comercialización?

No sé si esta teoría es simplista o no, pero lo que tengo claro es que detrás de las operaciones comerciales hay una responsabilidad que cada cual debe asumir. Todo fluye, afecta y hay que funcionar de manera coordinada. Debemos ser conscientes de lo que hacemos, yendo de cara y sumando valor, de lo contrario, esto se hará complicado.

Se habla muy a menudo de un sector en crisis por falta de organización. ¿Comparte usted esta idea o es así sólo en determinadas variedades?

Existen multitud de variedades rentables. Le enumero: Oronules, Clemenvilla, Nadorcott, Orri, Ortanique, M7, todas las variedades Lanes, Powell y bastantes más. Todas ellas mantienen una producción organizada con grandes operadores y una comercialización vertical, independientemente de que sean cooperativas o comercios privados. En números muy redondos, España produce 6-7 millones de toneladas de cítricos, de los que 4-5 mantienen su rentabilidad y 2 millones no; me refiero fundamentalmente a las variedades Clemenules y Navelina, cuyas estructuras y calendario productivo no se adaptan a la realidad del mercado. La producción media de la clementina se da en hanegada y media. ¡Imagine la cantidad de productores a los que hay que poner de acuerdo para producir lo que hace falta! Es absolutamente inviable seguir trabajando con estructuras productivas del siglo XVIII.

¿Y esto cómo se hace en un sector con tanto peso en el que la Interprofesional que existía “se desvaneció”?

Hay que escuchar al mercado y al consumidor, debe haber una planificación, mayor coordinación intersectorial, promociones que incentiven el consumo, actuaciones conjuntas que den garantías, mayor seguridad, que armonicen incluso los tratamientos que son necesarios, por ejemplo.

Se me hace difícil pensar en cómo conseguir estos retos sin un ente que aúne todo esto, por supuesto me refiero a Intercitrus.

Creo que el sector es lo suficientemente maduro como para que prime el fondo, y no las formas sobre determinados hitos que se deben conseguir. El primero pasa por la defensa de la producción. Si no somos capaces de valorar y defender el producto no puede haber nada más. Todos los ejemplos de éxito que hay en el mundo son a través de la defensa del producto porque sólo a través de él puede haber reinversión y generar éxito en el modelo.

¿Son un revulsivo a esta situación las variedades club por su buen funcionamiento?

Podría ser una fórmula válida ya que el valor se reinvierte en investigación y promoción, en favor del propio producto y es más complicado que en tales condiciones se convierta en una variedad obsoleta para el mercado. Los cítricos sobreexplotados que no tienen estructura están fuera de onda.

¿Qué repercusión ha tenido el boom del consumo de zumo fresco?

Este hecho juega un papel clave porque nos aporta un precio base para construir toda la escala de precios. Gracias a la iniciativa privada, hace una década se puso en marcha una compañía de envergadura que logra generar una resistencia de precios para que el producto vendido en fresco no baje de su valor.

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