Jesús Barranco de Unión Corp, el cocinero osado

Jesús Barranco de la Unión Corp.

Jesús Barranco de Unión Corp, almeriense y con 40 años, es un arquitecto metido a empresario. Su perfil en LinkedIn resulta una sucesión intensa de masters y posgrados: en ESADE, en IESE, en el Instituto San Telmo y en la Universidad Camilo José Cela.

Jesús Barranco conoció a su mujer, una ingeniera civil dominicana, en uno de ellos. Hoy son padres de tres niños de 10, 7 y 6 años.

Aunque no lo recuerda, hasta los 2 años vivió en una autocaravana, resultado de la osadía empresarial de sus padres, que vendieron la casa familiar para construir un almacén.

Le encanta cocinar y se ha quedado enganchado con la cuarta temporada de la serie Fargo, inspirada en la película de los hermanos Coen.

Nos citamos con Jesús Barranco (Unión Corp.) en la plaza de la catedral de Almería y bajo ese guiño arquitectónico que le persigue, nos explicó los detalles constructivos de la misma. Y continuamos recorrido por la Escuela de Arte y el Mercado Central, símbolo de la arquitectura del hierro del siglo XIX.

El sitio de encuentro lo ha elegido usted. Ahora, como arquitecto, le toca explicarse.

Estamos ante la única catedral fortaleza de España y esta plaza, hecha de mármol de Macael, es obra del arquitecto Alberto Campo Baeza. Las palmeras están dispuestas como símbolo de las tres naves interiores, y teóricamente al alcanzar su madurez, debían simular las bóvedas de las naves. Otra cuestión es que la calidad de las palmeras no haya permitido el diseño primigenio.

¿Tenía usted afán de titulitis con tanto Máster?

No en absoluto. Elegí muy bien cada uno de ellos en función de mis intereses.

¿Me encuentro ante un erudito?

No, ni mucho menos. Creo que es fundamental conocer lo mínimo sobre el mundo que nos rodea. Yo me apunto a la teoría de Umberto Eco, que tenía una librería con 30.000 ejemplares y un día le preguntaron: ¿los ha leído todos? Y él contestó: esa no es la cuestión; lo importante es cuántos me faltan por leer.

Pero ¿cuál es el último que usted ha leído?

‘El cisne negro’ de Nassim Nicholas Taleb, un escritor libanés que dice que nuestro saber y nuestra sociedad se basan en lo que ya conocemos y no tenemos en cuenta lo que puede venir, lo que nunca ha acontecido. Yo lo veo muy en línea con la situación que hoy vivimos.

¿Se ha preguntado de dónde le viene esa inquietud intelectual?

Supongo que mis padres me inculcaron el valor del conocimiento y del esfuerzo, pero puede que haya algo genético porque, aunque provengo de una familia sin estudios que trabajaba en el campo, mi padre al acabar la jornada se iba a casa de un pariente para que le enseñara a leer y escribir, mi abuelo materno, en el cortijo, escuchaba música clásica y nos narraba las novelas de la radio. Y mi abuelo paterno nos recitaba trovos en las reuniones familiares.

¿Qué le llamó la atención para estudiar arquitectura?

Creo que, en su momento, lo consideré como un reto porque se trataba de una carrera muy técnica que combinaba aspectos de Bellas Artes. Esta fusión entre lo técnico y el arte me resultaba complejo al tiempo que me atraía. Por eso, a los 16 ó 17 años, mientras el resto de chavales estaba en la playa, yo iba a clases de dibujo técnico y geometría descriptiva.

Deduzco que es un visitante asiduo de museos.

Sí, lo soy e intento inculcárselo a mis hijos. Le cuento una anécdota: pocas semanas antes del confinamiento hicimos nuestra última escapada familiar a la sierra de Tramontana en Mallorca y conforme pasaban los días, mi hijo de siete años me dijo: papá, ¿en este viaje no nos llevas a ningún museo?

Su museo preferido.

Para salirme de los circuitos más conocidos, le diré que la casa museo de Sorolla en Madrid y el de Van Gogh en Amsterdam.

¿Qué hace un arquitecto en este sector?

La vida te lleva por derroteros que no tenías previstos, pero me siento muy feliz haciendo lo que hago en la Unión Corp.. Se podría decir que el atrevimiento empresarial de mis padres es el germen de este devenir. Ellos fueron los artífices de todo. El mérito es de ellos, yo recojo el testigo.

Supongo que tiene una casa preciosa. ¿La ha diseñado usted?

Al menos nos gusta a nosotros. Mi casa es el resultado de una reforma, en la que tanto mi mujer como yo volcamos nuestro conocimiento.

¿Cuál es para usted, en estos momentos, desde este punto de vista la ciudad con un mejor diseño?

Sin duda, Bilbao. Una ciudad que era gris y oscura sufrió una transformación singular que la convirtió en un espacio verde que aporta calidad de vida a sus habitantes. A Bilbao lo único que le falla, desde mi punto de vista, es el clima.

Me han dicho que es un cocinitas y que marida muy bien los platos. ¿Esta afición dónde nace?

Sí, disfruto mucho en la cocina los fines de semana. Realmente esta inclinación nació como resultado de ir de tapas y vinos en la universidad. Con el escaso presupuesto de un estudiante, mis amigos y yo íbamos descubriendo lugares para beber vinos y conocer mejor la gastronomía. Llegamos incluso a hacer negocio porque hacíamos comidas en un cortijo y vendíamos las entradas. De hecho, algunos de nosotros aún seguimos juntándonos alrededor de una mesa.

Y hablando de vinos, las grandes bodegas de nuestro país recurren a la arquitectura como un elemento de seducción marketiniana ¿No se le ha pasado por la cabeza simular la idea?

No, de momento. Precisamente mi trabajo fin de carrera fue el diseño de unas bodegas del valle de Lecrín, en Granada. A raíz de este trabajo comencé a visitar las bodegas de La Rioja. Para las bodegas, la arquitectura es fundamental y les aporta un posicionamiento de marca al tiempo que una experiencia para el visitante. En Marqués de Riscal, Frank Gehry diseñó el hotel. Jesús Marino Pascual, arquitecto riojano, ha sido el autor de uno de los mejores museos del vino, el de Dinastía Vivanco. Las bodegas de Ysios son de Calatrava y Zaha Hadid intervino en las de López de Heredia.

¿Cuál es su última arquitectura culinaria?

Creo que soy muy osado cocinando, pero me sale bien. Me invento mis propias recetas y la última ha sido arroz con ternera, garbanzos y setas. Este fin de semana haremos la fiesta del ‘yo traje’, como dicen en la República Dominicana. Yo traje queso, yo traje mantecados, yo traje vino. Haremos un maridaje de quesos y vinos y luego una parrillada de carnes.

 

(Esta entrevista de Jesús Barranco de La Unión Corp. se realizó en Almería en noviembre de 2020).

En nuestro último número entrevistamos a Jesús Barranco, director general de La Unión Corp. Os dejamos el making of del protagonista de nuestro Perfil del Mes.

 

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