Fresh Inset prolonga hasta cinco días la vida comercial de la uva de mesa con Vidre+

Un análisis de nueve ensayos poscosecha realizados en Europa apunta a una extensión media de la vida comercial de aproximadamente un 35%, con mejoras en el aspecto del raquis, la integridad de las bayas y el deterioro asociado a podredumbres
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Mantener la calidad de la uva de mesa desde la recolección hasta el lineal continúa siendo uno de los principales retos de la poscosecha. Los largos trayectos, el almacenamiento en frío, el transporte refrigerado y los procesos de distribución pueden prolongar durante semanas el tiempo que transcurre entre el campo y el consumidor, aumentando el riesgo de deterioro de la fruta.

En este contexto, Fresh Inset ha publicado un nuevo análisis sobre su tecnología de conservación Vidre+®, según el cual las aplicaciones mediante stickers permitieron prolongar la vida comercial de la uva de mesa una media de 4,95 días, equivalente a aproximadamente un 35% más de vida comercial frente a las muestras de control.

Los resultados proceden de nueve ensayos poscosecha realizados en Italia, Grecia, España y Reino Unido, en los que se analizaron 38 variantes de stickers Vidre+ y 354 comparaciones pareadas de calidad.

Mejor conservación del raquis y de las bayas

El análisis evaluó algunos de los principales parámetros que determinan la calidad comercial de la uva de mesa, entre ellos el pardeamiento del raquis, el desprendimiento y daño de las bayas y el deterioro asociado a podredumbres.

En el caso del pardeamiento del raquis, Vidre+ retrasó una media de 5,6 días (+35%) el momento en el que las uvas alcanzaron un nivel equivalente de deterioro al observado en las muestras de control. El mantenimiento durante más tiempo de un raquis verde y de aspecto fresco es especialmente relevante desde el punto de vista comercial, ya que constituye uno de los principales indicadores visuales de frescura para el consumidor.

El mayor incremento calculado correspondió al parámetro relacionado con el desprendimiento y daño de las bayas. Según el análisis, las uvas tratadas con los stickers de Vidre+ tardaron una media de 10,5 días adicionales (+65%) en alcanzar un nivel equivalente de deterioro.

El desprendimiento de bayas puede producirse durante la manipulación y el transporte y afectar a la presentación de los racimos en el punto de venta. Por ello, una mayor resistencia de la fruta durante estas fases puede resultar especialmente relevante para operadores que trabajan con cadenas de suministro de larga distancia.

En cuanto al deterioro asociado a podredumbres, los ensayos registraron una extensión media de 4,8 días (+28%) hasta alcanzar un nivel equivalente al de las muestras de control. Entre los parámetros evaluados se incluyeron deterioros relacionados con Botrytis cinerea y especies de Mucor.

Tecnología basada en 1-MCP

Vidre+ es una tecnología de protección de la frescura que amplía las posibilidades de aplicación del 1-MCP, un compuesto utilizado en poscosecha para gestionar los efectos del etileno.

Según Fresh Inset, una de sus principales características es que puede incorporarse directamente a diferentes formatos de envase mediante un sticker, etiqueta o impresión, frente a otros sistemas de aplicación de 1-MCP que pueden requerir instalaciones específicas o condiciones controladas de tratamiento.

La tecnología está diseñada para integrarse en distintos puntos de la cadena de suministro, desde las operaciones de producción y los almacenes de confección hasta los formatos de envasado destinados al comercio minorista.

Ensayos con diferentes variedades y formatos

El programa de ensayos incluyó distintas variedades comerciales de uva de mesa, entre ellas Italia, Soultanina, Aledo, Dominga y Sweet Celebration.

Las pruebas se realizaron bajo diferentes condiciones poscosecha, con variaciones en los periodos y temperaturas de almacenamiento y en los formatos de envasado. Se analizaron uvas en cajas estándar, con films intactos y perforados, así como en tarrinas flow-pack destinadas al retail.

La diversidad de condiciones resulta relevante porque la evolución de la calidad poscosecha no depende únicamente de la variedad. El tipo de envase, la duración del almacenamiento, la temperatura y las condiciones de transporte y distribución también influyen en la velocidad a la que se produce el deterioro.

Aunque los ensayos se desarrollaron en Europa, Fresh Inset considera que los resultados pueden resultar de interés para otros grandes países productores y exportadores de uva de mesa, como Perú, Chile, Sudáfrica e India, donde las cadenas de suministro hacia los mercados internacionales también pueden implicar largos periodos de transporte.

Cinco días adicionales para ganar margen comercial

Para productores y exportadores, disponer de una ventana comercial más amplia puede aportar mayor flexibilidad a la hora de organizar la recolección, el almacenamiento frigorífico y los envíos internacionales, especialmente cuando se producen retrasos o es necesario coordinar entregas entre diferentes mercados.

Para los almacenes de confección, la mejora de la integridad de las bayas y el retraso del pardeamiento del raquis pueden contribuir a conservar durante más tiempo las características comerciales de la fruta durante la manipulación y distribución.

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En el caso del retail, la conservación del aspecto exterior adquiere especial importancia en una categoría en la que el consumidor evalúa visualmente la frescura a través del color del raquis, el estado de las bayas y la apariencia general del racimo.

Una mayor vida comercial también puede generar oportunidades para reducir rechazos y mermas, aunque la prolongación de la vida comercial no implica por sí misma una reducción automática del desperdicio alimentario.

Una extensión media del 35%

Fresh Inset presenta como resultado global una mejora relativa aproximada del 35%, aunque señala que los distintos métodos de cálculo utilizados arrojan valores situados entre el 33% y el 40%.

En conjunto, los ensayos analizados apuntan a que las uvas de mesa tratadas con Vidre+ mantuvieron una calidad comercial equivalente durante aproximadamente cinco días adicionales frente a las muestras de control.

Para una categoría sometida a cadenas logísticas cada vez más largas y a una elevada exigencia de calidad en destino, este margen adicional puede ofrecer mayor flexibilidad en las operaciones poscosecha y en la comercialización internacional.

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